sábado, 25 de octubre de 2014

La Danza de la Muerte (2): Der Totentanz der Marienkirche zu Lübeck






¿No será que el sentido de la Belleza nace de y con la conciencia de la muerte?
La capacidad para discernir lo bello y lo feo, antes que lo bueno y lo malo,
es lo verdaderamente distintivo de la conciencia humana;
como también lo es la creación de los relativos conceptos de Bien y Mal;
pero lo bueno y lo malo pertenece a la conciencia común previa a la humanidad,
la de las bestias: todas tienden a procurarse lo bueno y a huir de lo malo,
todas tienden a satisfacer su instinto de conservación y reproducción,
todas, con igual empeño, tienden a huir de todo daño y de la muerte.
Bello y Feo, Bien y Mal, pertenecen al ámbito de la inteligencia superior,
y existen en el ser humano como mecanismos de defensa ante la muerte;
y, sabiendo esto, el ser humano los utiliza interesadamente
para condicionar el bienestar e inculcar el miedo a sus enemigos.
El uso del Mal y de lo Feo para la destrucción de lo Bello y del Bien,
no son sino armas de horror para el sometimiento y dominio.
Sea como fuere, la Muerte es la que siempre, al final, sale triunfante,
pues ni aun los que le rinden pleitesía se librarán de ella.
De las cosas de este mundo. Héctor Amado


Introducción

.....A diferencia de la Danse Macabre de los Santos Inocentes de París, cuyas múltiples versiones siempre respetaron bastante fielmente la versión original, la Totentanz de Santa María de Lübeck dio lugar a numerosas versiones diferentes, como una suerte de variaciones de un mismo tema. Las copias de la Danse Macabre se han ceñido invariablemente con fidelidad iconográfica, incluso en sus más alejadas imitaciones, como la de Londres. Las secuencias de imágenes y personajes, en la danza de la capital francesa, realizadas para su impresión en libros, no se desvían apenas del original de 1424. No sucede lo mismo con la danza de la ciudad hanseática, cuyas versiones, incluso, trastocan o modifican las secuencias y personajes.

.....Existen entre ambas danzas semejanzas y diferencias —no hay que olvidar que la alemana es posterior, y, por tanto, muy posible imitadora de la francesa. Son semejanzas: una secuencia semejante de personajes, siempre siguiendo un orden decreciente y siempre comenzando de forma idéntica: un predicador o autor introduciendo la danza, con una exhortación de tintes moralizantes. A partir de aquí se suceden similitudes y divergencias: el encabezamiento de la comitiva, con la muerte tocando instrumentos musicales, las asemeja, pero mientras en la danza francesa son cuatro los muertos músicos, sólo es uno en la alemana; también divergen en que los cuatro músicos de la Danse dirigen la palabra a la comitiva, mientras que en la Tanz el único músico se limita a tocar sin parlamento ninguno. Invariablemente, en todas, la comitiva de personajes incautados por la muerte se abre con el Papa y el Emperador; pero a partir de aquí se produce otra diferencia: en la Danse Macabre original no se mezcla presencia femenina (sí se realizará, en versión aparte, una danza propia para mujeres); en la Totentanz, en cambio, sí la hay: la Emperatriz sigue al Emperador, y, además, al final, una Doncella precede al Niño que cierra la comitiva (no existe danza de las mujeres en el ámbito germánico).

.....Los personajes de la Danse Macabre siguen y respetan una estructura fija en cuanto a la secuencia de personajes: religioso-laico-religioso-laico...; en la Totentanz la estructura es más libre, no ciñéndose a ese periodo alternativo. Se puede decir que la danza de Lübeck (todas las de ámbito germano, en general) es menos rígida en su equilibrio entre lo clerical y lo seglar, inclinándose más hacia este último. Quizás sea ésta una diferencia que expresa, precisamente, su diferente ámbito confesional: católico en la Danse Macabre, y protestante en la Totentanz.
.....El final de ambas es así mismo diferente: mientras en la Danse original (1424) se cierra con el Eremita, y, en su caso, en las posteriores versiones, con los dichos de los Tres Vivos y los Tres Muertos, y hasta con un Diálogo entre el Alma y la Muerte; en la Totentanz, la comitiva —y la danza— finaliza con el Niño. 

.....Otra diferencia esencial entre ambas es su traslación al papel impreso. Las versiones impresas de la Danse Macabre se ciñen casi con absoluta fidelidad a la original de Guyot (1485), siguiendo un parejo patrón iconográfico, con textos de Gerson. No sucede lo mismo con la Totentanz: el texto original, de 1463 (que diera pie a la primera impresión, en 1489, de la danza alemana, la llamada Des Dodes Dantz), se substituyó por otro distinto, en 1701; y, además, las diversas versiones impresas realizan su propia iconografía, más parecida a los simulacros de Holbein (cada pareja formada por un personaje y la muerte, figura y dialoga separadamente de las demás) que a la Totentanz original, en comitiva.

.....En este post veremos la danza de la muerte de Lübeck, aunque sólo en su expresión gráfica. Quien, curioso, quiera conocer los textos deberá seguir los enlaces que al final se darán, sobre todo la página dodesdans.com que es la que, como ya señalé en la anterior entrada, me ha servido en todo momento de guía y de referencia (así como de prestataria de muchas de las imágenes aquí consignadas). Mi más que precario (por no decir nulo) conocimiento del idioma de Goethe, Hölderlin o Buxtehude me incapacita para ofrecer una versión castellana del original germano. Quizás en una futura ocasión...
.
-o-
.
Santa María de Lübeck, en 1906
.
DER TOTENTANZ 
.
de Santa María de Lübeck
(1463)


.....En la noche del 28 al 29 de Marzo de 1942, incandescentes palmeras de luz, anunciadas por el redoble de las explosiones, poblaron súbitamente las calladas y oscuras calles de Lübeck. Era el Domingo de Ramos de aquel año, cuando la población de la antigua capital de la Liga Hanseática, ciudad plagada de historia y de arte, fue despertada por el desbocado estampido de los cascos de los caballos de los Cuatro Jinetes del Apocalipsis. Del cielo llovió acero, portando fuego en las entrañas, durante varias horas: como si se tratase del  mundo al revés, el cielo se convirtió en el mismo infierno. Muchas de las bombas cayeron sobre la gótica y luterana Marienkirche; su prodigiosa techumbre de madera hizo los honores al aliento de Belcebú. Casi todo en el templo —como ocurriera con la quinta parte del centro de la ciudad— quedó completamente destruido: el Gran Órgano de 1516-18 —el Große Orgel—, el Altar Trinity de Jacob van Utrech, diversas pinturas y esculturas, el coro barroco y la capilla de la Danza de la Muerte, incluidos el gran mural que mostraba Der Totentanz, pintada por Bernt Notke y el órgano del coro, el Totentanz Orgel, aún más antiguo que el anterior, de 1477 (órgano en el que tocó, sobre todo, Dieterich Buxtehude como capelmeister; pero también, muy posiblemente, un joven Johann Sebastian Bach, durante los meses que en su etapa de aprendizaje pasaría al lado de aquél).
.....La guerra, por enésima vez, cumplía con su eficiente función al servicio de la devastación y la muerte. Una guerra ciega a la belleza y al arte, o, más exactamente, utilizando su despiadado tratamiento sobre lo más sublime, querido y emblemático de un pueblo, como arma psicológica de combate: si se quiere desmoralizar al adversario, nada mejor que destruir las obras que éste ha erigido como memoria artística viva de sus valores. A Lübeck le cabría el honor de ser el primer objetivo de una estrategia aliada (anglo-americana) consistente en ataques masivos sobre poblaciones civiles (con moderada o nula importancia militar), con la excusa de obstaculizar la reorganización y debilitar la resistencia alemanas, creando el caos y minando la moral del enemigo, aunque para ello se tuviera que matar a centenares de miles de civiles y dejando a muchos más aún sin hogar (a Lübeck le seguirían, entre otras ciudades, Dusseldorf, Hamburgo o la Florencia del Elba, Dresde —ya con la guerra a punto de concluir).

.....La enseñanza que el fresco de la Totentanz transmitía —y que representaba la tercera danza de la muerte más antigua (la de Basilea ocuparía el segundo lugar, tras la de los Santos Inocentes de París) y la segunda más célebre—, cobraba, una vez más, toda la fuerza de la cruel realidad. La muerte realizó una buena cosecha aquella noche, pues fueron centenares las almas que se llevó por delante en su danza de fragor y llamas. Centenares de almas igualadas por el fuego y la aniquilación. Nadie sería respetado, ni aun las supuestas casas de Dios, que quedarían reducidas a cenizas —ya que, además de la Marienkirche, tanto la Catedral —el Lübecker Dom— como San Pedro serían destruidas en el raid aliado. Como la danza advertía desde las paredes de la capilla, y desde las páginas de los libros que inspiró: la muerte era universal, mostraba lo transitorio de las cosas terrenas y convertía la belleza en ruina. Este mural creado en 1463 por el pintor local Bernt Notke —y ligeramente modificado por Anton Wortman en 1701— sería pasto del voraz incendio provocado por las bombas, víctima de la misma condición/maldición de su razón de ser (todas las cosas han de perecer...). Felizmente, como tantas veces ocurre, no ya copias, sino fotografías guardarían memoria de su existencia...


.....Dos son las fuentes principales de la iconografía de las Danzas de la Muerte: Los Santos Inocentes de París, y Santa María de Lübeck. Dos formas de expresar el mismo fenómeno: una, a la francesa (más irónica y satírica, más ligera); y, otra, a la germana (más adusta y dramática, más seria). Como en el caso de la Danse Macabre de los Santos Inocentes de París, la Danza de la Muerte de Lübeck también acabaría desapareciendo, cumpliendo así sus implícitos designios, no sin antes irradiar su influencia en los ámbitos geográficos propios. Si bien hay que considerar descontada la posibilidad de que la versión de Los Santos Inocentes sea la primera (1425), y, modelo por tanto, no sólo para la de Lübeck (1463), si no para todas las demás, es incuestionable el doble origen de la influencia que sobre las restantes Danzas de la Muerte europeas tanto una como otra ejercen (quizás una, la de París, como modelo católico; y la otra, la de Lübeck, como modelo luterano).

.....La Totentanz de Lübeck le debe a la epidemia de peste que asoló la ciudad en 1463 su realización (como tantas otras: no parece sino que la peste dejó tras de sí un reguero de danzas de la muerte, a modo de secuelas inmunitarias, o pretendidos exorcismos expiatorios). Cuarenta años posterior a la Danse Macabre, dejaría, no obstante, una huella más profunda en todas sus imitaciones (como es el caso de la de Tallín —de la que existe un espléndidamente conservado y restaurado fragmento—, la de Berlín o la de Copenhague).
.....Si muy probable es la paternidad original de las pinturas del fresco —atribuida a Notke—, no lo es, en cambio, la de los textos que figuraban bajo estas imágenes originales, pues el autor permanece desconocido. Sí se sabe que en 1701, después de 250 años de existencia, hubo una restauración en profundidad de la obra original: Anton Wortmann copió, cuidadosamente, la obra de Notke; y cambió, deliberadamente, el inicio y la secuencia de los personajes (en la obra original aparecía un predicador que se dirigía a todos, mientras que en la versión de Wortmann, de 1701, es una admonición en forma de leyenda, la que introduce la danza; el personaje del cartujo aparece, respecto al orden del texto, alterado del lugar original; y algunos otros pequeños detalles, incluso que muestran atuendos extemporáneos a la época (recordemos, siglo XV), y más propios del momento en que se hizo la restauración. El texto así mismo se cambió, en este caso, sin respetar el original: Nathanael Schlott realizó una muy libre versión del bajo alemán que aparecía en la obra inicial (en versos octosílabos, a semejanza de los que figuraban en Los Santos Inocentes de París), recreando un texto nuevo en alejandrinos, de doce y trece sílabas, en el alemán moderno de la época.
.....Esta versión, cuidadosamente restaurada, levemente alterada y manifiestamente modificada en los textos, es la que permanecería durante los casi trescientos cincuenta años posteriores, hasta el fatídico Domingo de Ramos de 1942.

Igelsia de San Nicolás (Nikolaikirche), de Tallín (Reval)

Der Totentanz deTallín (Nikolaikirche)
.....Además de las fotografías que muestran el mural perdido en Santa María de Lübeck, existe un fragmento conservado en muy buenas condiciones de otra danza que sirve para mostrar, en vivo y en directo, cómo sería la obra de la Marienkirche. Se trata de la Danza de la Muerte de la Nikolaikirche  de Tallín (antes de 1918 conocida como Reval), la capital de Estonia, pintada según todos los indicios por la misma mano que realizara la de Lübeck: Bernt Notke; por lo que cabe hacerse una idea bastante aproximada de la apariencia de la versión original de Lübeck, a la vista de ésta. Este fragmento, que conserva solamente los cinco primeros personajes (parejas) de los veintitrés (o veinticuatro) que tenía la obra completa de la Totentanz de Lübeck (posiblemente los mismos que tendría la de Tallin), gozó de una meticulosa y afortunada restauración durante los años 1962 a 1964, llevada a cabo en Moscú, logrando recuperar de modo prodigioso, tanto el color, como la forma de figuras y fondos. Se trata de un panel de 6,40 metros de largo, por 1,15 metros de alto; lo que lleva a calcular la extensión de la obra completa en cerca de 30 metros, similar a la de Lübeck.
.....El dato definitivo que avalaría la tesis de que la obra de Tallín era gemela a la de Lübeck, lo da el hecho de que las cuatro primeras líneas del texto en ambas coinciden palabra por palabra. En ambas la secuencia de los personajes es idéntica, el atuendo muy similar, los gestos calcados. Apenas se registran leves diferencias en los fondos o en la precisión de los detalles, pero teniendo en cuenta que la de Lübeck, conservada en fotografía, es la versión restaurada de 1701, no la original, mientras que la de Tallín es original, estas diferencias podrían ser incidentales o circunstanciales. En el fondo de la Totentanz de Lübeck, por otra parte, puede advertirse una panorámica de la capital hanseática; lógico sería considerar que ese fondo no figurara en la de Tallín.
.....Como curiosidad puede precisarse que la estructura del texto en la Danza de Tallín (en 8 versos para cada personaje, y otros siete para la respuesta de la Muerte, dejando el octavo para introducir al siguiente personaje) sólo tiene parangón en... La Danza General de la Muerte, española. 

~

.....Aquí se ofrecerán tanto la versión original —perdida— Der Totentanz de Santa María de Lübeck —con el texto originario de 1463—, como el boceto con el nuevo texto de la versión restaurada de 1701; y alguna de las diversas versiones recreadas a partir de ésta, ya sea en libros ya en otras ciudades. Se añadirá, además, el fragmento de la Danza de la Muerte de Tallín por el valor comparativo que puede aportar, y la Danza de la Muerte de Basilea, la más extensa de todas.


...oOo...

Fotografía de una sección de la antigua Totentanzkapelle, con la parte final de la danza (hacia 1940)

Der Totentanz
de la Iglesia de Santa María de Lübeck
Versión Original de 1463 de Bernt Notke, restaurada por Anton Wortmann en 1701
.
Primero se presentará un diagrama con la planta del templo y la situación de la Totentanzkapelle;
después, en pequeño tamaño, la secuencia completa de la Danza de la Muerte,
con sus veinticuatro parejas de figuras; para, por último, presentar,
 ya aumentada de tamaño, dicha secuencia en diez cuadros,
precedida de un diagrama con su situación en la Capilla.

..........
Planta de Santa María de Lübeck (Marienkirche), con detalle de la Totentanzkapelle.
.
-o-
.
Der Totentanz, secuencia completa
(En la versión original, de 1463, la secuencia comenzaba con un predicador dirigiéndose a la comitiva.
En la versión de Lübeck restaurada por Wortmann, en 1701, esta figura fue sustituida
por una admonición en forma de leyenda.Ver abajo)
.
A la izquierda el inicio de la Danza, según Wortmann (1701)
.
-o-
.
Sección 1
.

El Papa y el Emperador
.
-o-
.
Sección 2
.

La Emperatriz, el Cardenal, el Rey
.
-o-
.
Sección 3
.
.
El Obispo, el Abad, el Caballero
.
-o-
.
Sección 4
.
.
El Cartujo, el Alcalde
.
-o-
.
Sección 5
.
.
El Canónigo, el Noble, el Médico
.
-o-
.
Sección 6
.
.
El Usurero, el Clérigo, el Mercader
.
-o-
.
Sección 7
.
.
El Párroco, el Artesano (el Burgués)
.
-o-
.
Sección 8
.
.
El Eremita y el Campesino
.
-o-
.
Sección 9
.
.
El Joven, la Doncella y el Niño
.
.o.O.o.
.
Sección de la antigua Totenzkapelle, con el inicio de la danza al fondo y un fragmento del final a la derecha (hacia 1890)
.
Comparativa entre los fragmentos de la Totentanz de Lübeck y la de Tallin,
Totentanzkapelle, Marienkirche zu Lübeck
.
Detalle de la ventana sobre la puerta exterior de la Totenttanzkapelle de la Marienkirche (Lübeck)
.
.o.
.
. Vidrieras de la Totentanzkapelle de la nueva Iglesia de Santa María de Lübeck,
obra de Alfred Mahlau (1952-1957)
Obsérvese el detalle de los pies de ambas, donde se conmemora
la incendiaria devastación del Domingo de Ramos de 1942 (28/29 Marzo)
.
Los dos ventanales con la secuencia de personajes de la Totentanz
.
Detalle del pie de la vidriera izquierda
.
Detalle del pie de la vidriera derecha
.
..o.O.o.
..
Der Totentanz de Reval (Tallín)

realizada por Bernt Notke (¿?-1509)

Secuencia completa (del fragmento con las cinco primeras figuras)
.
Sección 1: El Predicador, el Muerto Músico, el Papa
.
Sección 2: El Emperador, la Emperatriz
.
Sección 3: El Cardenal, el Rey
.
.o.O.o.

Diversas Versiones DER TOTENTANZ de LÜBECK
.
Der Totentanz de Lübeck
Versión de Julius Milde (1803-1875)

.
Sección 1: El Muerto Músico, el Papa, el Emperador
.
Sección 2: la Emperatriz, El Cardenal
.
Sección 3: el Rey, el Obispo, el Abad, el Caballero
.
Sección 4: el Cartujo, el Alcalde
.
Sección 5: el Canónigo, el Joven Noble, el Médico
.
Sección 6: el Usurero, el Coadjutor
.
Sección 7: el Mercader, el Párroco, el Artesano, el Eremita
.
Sección 8: el Campesino, el Joven, la Doncella, el Niño

.o.o.o.

Der Totentanz de Lübeck
Versión de Ludwig Suhl (1753-1819)
.
.
Sección 1: el Muerto Músico, el Papa, el Emperador
.
Sección 2: la Emperatriz, el Cardenal, el Rey
.
Sección 3: el Obispo, el Duque, el Abad, el Caballero
.
Sección 4: el Cartujo, el Alcalde, el Canónigo
.
Sección 5: el Noble, el Médico, el Usurero
.
Sección 6: el Capellán, el Administrador, el Sacristán
.
Sección 7: el Comerciante, el Cartujo, el Campesino
.
Sección 8: el Joven, la Doncella y el Niño
.
.o.o.o.
.
Der Totentanz de Lübeck
Versión Anónima, 1831 (¿Hermanos Borcher?)


.
.o.


.
~
.